Un desafío a todas las leyes: las de la Naturaleza, las de los dioses y las de los hombres. Una coreografía imposible, incomprensible,
inimitable. Un duelo a muerte con la geometría, la termodinámica, la teología y
hasta el diabolus in música en el que
el pistolero holandés los fulmina a todos en apenas 3 segundos de poesía visual
surrealista y genial.
Casi nada... Fotografía de: http://www.bergkamp10.net |
Temporada 2001-2002 (año glorioso para los gunners: Premier League y FA Cup). St.
James´ Park. Newcastle- Arsenal. Minuto 13, segundo 14. Dennis Nicolaas Maria
Bergkamp, el cañonero mecánico que por contrato tenía miedo a volar, se para en
la media luna del área de las urracas, de espaldas al arco, aliento del defensa
en la nuca, a varios años-luz de la línea de gol. Ve venir la pelota desde la
banda izquierda, se acomoda, levanta su zurda y… 3 segundos después el balón
bate la red pegadito al palo. En medio la nada; el tahúr cambia la bola
cubilete, el dinero cambia de manos, el espectador cambia su cara cuando en su
cerebro se enciende el indicador de elipsis.
En ese momento, nadie sabe qué ha pasado; y hoy, después de haber revisado el vídeo cientos de veces, yo no puedo explicar ese qué ha pasado; y no creo que nadie pueda hacerlo; en cuanto la pelota sale de las botas de Robert Pires, lo inexplicable: la finta es a la izquierda,
el movimiento es a la derecha, el toque es hacia dentro, la pelota vuela hacia el
exterior un Expediente X de puro talento en el que, efectivamente, la verdad está ahí fuera pero es tan intangible como inalcanzable.Para muestra un botón: el defensa ni siquiera puede hacerle falta.
Nadie ha conseguido emularlo, no hay un “Messi marcando gol a Inglaterra” y nadie ha logrado descifrar el código de retorcer lo imposible moldeando algo tan mundano como obligar a la pelota a cruzar la línea de meta, y hacerlo concentrando en la instantánea a Gardel, Baryshnikov, Dalí y Antonio Gades.
Dennis Bergkamp, el mago que fabricó del hielo el único gol inexplicable de la historia, se retiraba en mayo de 2006 viendo al Barcelona de Rikjaard y Ronaldinho levantar la Champions en París: ese día no sólo moría el penúltimo 10 (apenas un par de años antes colgaba las botas Roberto Baggio) y tocaba el cielo el último, sino que le salían sus primeros dientes al fútbol moderno, el de clembuterol y complejos contratos publicitarios… pero esa ya es otra historia.
Daniel Piñero
Sigue maravillandome cada vez que lo veo. Desde niño me encantó Dennis, elegancia pura.
ResponderEliminar¡Además es que no hay un solo atisbo de suerte, lo tenia todo programado en su cabeza de manera matemática! Hasta el empujón al aire del defensa!
ResponderEliminarYo, lo veo, lo ve y lo re-veo... y sigo realmente sin entenderlo. No se me hubiera ocurrido en la vida!
ResponderEliminarY el empujón al aire que comentas, le da un aire aún más épico, parece una película de batallas con los mandobles en slow motion...Qué grande era Bergkamp!!!!
Diossss ! Lo había visto pero no recordaba, yo no creo que sea 100% intencionado, es un pase que viene muy fuerte y de heber querido hacer eso, el balon pasaría por delante de su pecho, no por su espalda...y la clave del gol (magias aparte) es esa manita atrás manteniendo el defensa a raya, una técnica muy bien empleada por los Rudd, Zlatan, Marco, etc...
ResponderEliminarEn cualquier caso, ¡ mágico !