Manu Chao y Maradona, hablando de drogas probablemente
Quien más quien menos sabemos que "Maradona no es un tipo cualquiera" según canta Calamaro, también algo de un "golazo de Mendieta" nos cuentan los soporíferos Planetas y sobre Kubala entona algunas estrofas el Serrat más forofo. Sobre Gento, un versito de Tabletom en "Algo así como un tango": ¿Do fueron de gardeles los eventos,perchelero farol?/¿Qué se hicieron de aquellos Paco Gento?/Se interna, centra y gol. Quien haya seguido las andanzas de Camarada Lobanovsky conocerá el tema "El Pibe de mi barrio", canción futbolero- festiva donde un cuarentón jugador de pachanga dominical se siente como el Pibe Valderrama metiendo goles en una portería hecha con dos ladrillos. De Maradona hay como unos treinta canciones, siendo las más canónicas las que canta Manu Chao. Los argentinos, muy dados al cántico cuentan con sonatas para casi todos sus jugadores (Bersuit tiene bastantes referencias balompédicas en sus canciones) y hasta el grupo de rumba rock Estopa tiene un simpático bootleg sobre Riquelme. Luego hay canciones de todos los cracks actuales, horribles raps sobre Ozil y Zlatan, canciones impostadas de Messi incluso sobre Cristiano,¡Hasta el sosainas de Iniesta, ha sido el tema central de alguna desnortada canción! Todos estos hijos musicales del fútbol moderno pueden ser más o menos horrísonos, alegres o vacilones, pero tienen una cosa en común: no me dicen nada. Aquí voy a hablar de dos canciones porque sus protagonistas son algo más que fútbol y sus cantantes algo más que hinchas. Las dos glosan una historia,como el juglar que canta la gesta del héroe. Una de las canciones es Meio Do Campo(1973) del cantante Gilberto Gil, ahí es nada. La bossa nova del coloso brasileño dice así: Prezado amigo Afonsinho Eu continuo aqui mesmo Aperfeiçoando o imperfeito Dando um tempo, dando um jeito Desprezando a perfeição Que a perfeição é uma meta Defendida pelo goleiro Que joga na seleção E eu não sou Pelé nem nada Se muito for, eu sou um Tostão. Fazer um gol nessa partida não é fácil, meu irmão.
¿Quién es el "Querido amigo Alfonsinho" con el que comienza la tonada de Gilberto, al que le dice que hacer un gol en este partido no es fácil? Alfonsinho es Alfonso Celso García Reis , mediocampista del Botafogo en las décadas de los sesenta y setenta. Incansable luchador por los derechos de los futbolistas- y de los ciudadanos- y comunista de carteirinha (comunista de carné) como le tenían catalogado los servicios secretos de la policía. Se puede resumir, con cierta injusticia que Alnfonsinho fue Sócrates (el futbolista se entiende) antes que el propio Sócrates. Pelo largo, barba agreste, opositor al siniestro régimen militar que gobernaba Brasil, coincidía con el artífice de la "democracia corintiana" hasta en sus estudios de medicina. Precisamente tener barba y pelo largo y ser estudiante fue una fuente de problemas para él a la hora de trabajar en los clubes de fútbol. El presidente del Botafogo, Xisto Toniato, no quería estudiantes en su equipo, porque eran fuente de problemas (por rojos, es decir, por pensar), así que los que había fueron vendidos o cedidos, como el caso de Alfonsinho, que a mayores se llevaba mal con el entrenador, Mario "Lobo" Zagallo,extensión en los banquillode la oligarquía militar. Con estas, fue cedido al Olaria Atlético Clube de Río de Janeiro, un equipo bastante humilde de la capital carioca.
Es en esta nueva etapa donde deja crecer libre y salvaje sus barba y su melena, amenaza clara a las normas de convivencia impuestas por la ley marcial de corte de pelo a cepillo. A la vuelta de un viaje a Francia tiene que reincorporarse al Botafogo, pero al Viejo Lobo Zagallo no le gusta lo que ve, lo aparta en un entrenamiento y palabras textuales de Alfonsinho : "Me dijo que parecía un cantante, que no podía ser diferente a los demás. Que me tenía que afeitar la barba y cortar el pelo" * El presidente, que como hemos visto no era un adalid de tolerancia dictaminó: "Si no se corta el pelo y la barba no le daremos uniforme, al final, quien paga es el Botafogo" Es obvio que este ultimátum no era causado o no estaba solo causado por su aspecto físico, si no por sus ideas políticas y por ser incómodo al régimen, el cual no podía quitarse de encima tan fácilmente como otros estudiantes o activistas al estar continuamente en el foco público por su condición de futbolista. Obviamente el jugador no cedió y fue apartado sancionado sin jugar ni entrenar. Otros equipos intentaron entonces ficharle, pero el Botafogo decidió dar un castigo ejemplar y no venderlo, simplemente condenarlo al ostracismo. Con su plaza de médico esperando, Alfonsinho no necesitaba del fútbol para ganarse la vida, pero el mediocampista no es de los que agachan la cabeza, así que comenzó una batalla legal por obtener lo que se llamó "Pase Libre" y que daba el derecho a los jugadores a decidir su futuro una vez acabado el contrato con el club y elegir a qué club querían ir. Como se puede deducir, los futbolistas vivían en aquella época en condiciones de semi- esclavitud, y más bajo la dictadura militar con los presidentes paniaguados del régimen. En este caso la lucha de Alfonsinho por sus derechos había sido llevada a nivel colectivo por el futbolista Just Fontaine en la liga francesa, donde los jugadores eran también juguetes en manos de presidentes autoritarios. Finalmente, con el Pase Libre bajo el brazo y con la razón que le había concedido la justicia deportiva, el médico, futbolista e incansable activista se fue a jugar al Santos de Pelé y continuó su carrera en otros equipos, siempre envidiado por sus compañeros, que como aquel que no va a la huelga y se beneficia de sus logros, querían el pase libre pero no se atrevían a enfrentarse al régimen. En 1974 el documental Passe Livre de Oswaldo Caldeira narra el proceso del comprometido jugador. (Y más recientemente en 2014 El documental Barba, Cabelo & Bidoe retoma la historia) En 1973, el también opositor al régimen Gilberto Gil,(que llegó a estar en la cárcel) le canta la canción que traemos a colación. Cuando el cantante dice Despreciando la perfección.../ que la perfección es el portero que juega en la selección se refiera al desafío barbado que realizó el jugador a la perfección estética militar, y lo de la la selección, es porque, aunque él, humilde, lo niega, existe consenso de que se quedó sin ir al Mundial de 1970 castigado por su actividad política y vetado por su batalla judicial. Así termina Gilberto: "Hacer un gol en este partido no es fácil, hermano" La segunda canción la compone y canta Alfredo Zitarrosa, Su título "Garrincha" no necesita más explicaciones sobre el tema. Acompañado de guitarras, este afortunado montaje de youtube nos sume en una espiral de belleza futbolístico- lírico- musical. Luego si tienen ganas, amados lectores, de ver otra vez el balón embarrado, sigan leyendo:
Garrincha es bastante más conocido por los futboleros de hoy en día que Alfonsinho eso no admite discusión. Su participación en los mundiales en el victorioso Brasil de Pelé, sus amagos, sus regates sus gambetas, le dieron el pase al Olimpo de los dioses del fútbol. Su vida y su muerte, en cambio, despiertan la simpatía de la gente que amamos las historias de los perdedores que luchan contra su cruz, y de vez en cuando, hasta ganan. Como futbolista, malabarista del balón, amante del juego y del engaño más que de la meta unívoca del gol, es el típico futbolista al que te dan ganas de pegarle una patada y mandar al tercer anfiteatro junto con el balón si te toca defenderlo. Pero, inocente como un niño,(dicen que tenía la edad
El cantante del pueblo puso lírica a la lírica
mental de un niño de diez años) Garrincha no lo hacía con maldad, como dice Galeano: "Cuando él estaba allí, el campo de juego era un picadero de circo, la pelota un bicho amaestrado, el partido, una invitación a la fiesta. Garrincha no se dejaba sacar la pelota, niño defendiendo su mascota, y la pelota y él cometían diabluras que mataban de risa a la gente; él saltaba sobre ella, ella brincaba sobre él, ella se escondía, él se escapaba, ella lo corría"La letra de la canción de su amigo y admirador Zitarrosa es un buen resumen de su vida, caída y muerte. Nacido Manuel Francisco Do Santos sus hermanos le bautizaron Garrincha como un pájaro feo que habita el Mato Grosso brasileño. Llegó al mundo con todos los impedimentos posibles, no ya para jugar al fútbol, si no para andar (patizambo con los pies girados ochenta grados hacia dentro, la pierna derecha seis centímetros más corta que la izquierda, columna vertebral torcida), la poliomielitis y su adicción temprana al tabaco no ayudaban a convertirle en un atleta. Cuando empezó a jugar al fútbol, los médicos se hacían cruces y efectivamente le auguraban una carrera bien corta. Pero como niño de favela supo convertir su necesidad en una virtud y las piernas mal operadas y zambas en lugar de ser un impedimento le sirvieron para engañar al rival en sus famosas fintas y gambetas. Fintando y gambeteando rivales llegó a jugar en el Botafogo y en el Corinthians, y como hemos visto en la selección nacional, aunque el psicólogo del
Garrincha en el Botafogo
combinado brasileño declaraba que era "un débil mental no apto para desenvolverse en un juego colectivo". A pesar de esto, Garrincha participó en las Copas del Mundo de Suecia 58, Chile 62 (donde fue elegido mejor jugador del torno) e Inglaterra 66. Brasil ganó los dos primeros y mientras jugador Garrincha y Pelé juntos la verdeamarela no perdió ningún partido. Amado por la afición brasileña, este muchacho zambo de extrarradio , fuera de la cancha, donde no podía jugar con el balón, estaba vacío,y se intentó llenar con tabaco, alcohol y mujeres (14 hijos reconocidos de varias mujeres y amantes) Murió en 1983 completamente pobre y alcoholizado. Sobre su candidez, dos anécdotas: cuentan que en el Mundial de Suecia se compró una radio, y un compañero le convenció de que la radio solo emitía en sueco. Garrincha se lo creyó y se la vendió por la mitad de lo que le había costado. Otra anécdota dice que mientras estaban recibiendo el trofeo de campeones en Suecia, le preguntó a Pelé cuando era el próximo partido...Él solo quería jugar con su juguete. " Garrincha ejercía sus picardías de malandra a la orilla de la cancha, sobre el borde derecho, lejos del centro; criado en los suburbios, en los suburbios jugaba. Jugaba para un club llamado Botafogo, que significa prendefuego, y ése era él; el botafogo que encendía los estadios, loco por el aguardiente y por todo lo ardiente, el que huía de las concentraciones, escapándose por la ventana, porque desde los lejanos andurriales lo llamaba alguna pelota que pedía ser jugada, alguna música que exigía ser bailada, alguna mujer que quería ser besada."Eduardo Galeano. Fútbol a Sol y Sombra. *Información del libro "Futbolistas de Izquierdas" de Quique Peinado
Hay historias que se deben empezar a
contar por el final. Y hay finales de historias que son un billete a la
inmortalidad. Sobre todo si son historias de diablos. Y más aún si lo son de
diablos rojos; que le pregunten al Bayern Múnich si tienen o no grabado a fuego
aquel final, minuto 92, del veintiséis de mayo del 99 en el Camp
Nou, donde un viejo rockero llamado Teddy Sheringham y un asesino con cara de niño de nombre Ole Gunnar Solskjaer le abrieron las
puertas del infierno.
La historia que aquí contamos es aún más
antigua, casi veinte años se han desangrado día por día desde el plano
secuencia en trescientos sesenta grados más desafiante, orgulloso y lleno de
carácter del Teatro de los Sueños: Eric Cantona.
Hay mil motivos para recordar a Cantona,
para quererlo, para subirlo a ese olimpo de locos geniales que hacen pensar a
uno que en la vida hay más colores que el blanco, el negro y la asfixiante
escala de grises que va de uno a otro; pero hay uno, esa congelación del tiempo, ese imborrable y
superlativo destello de carácter que te enamora nada más verlo: la celebración
del gol que vistiendo la roja del Manchester United le marcó al Sunderland el
21 de diciembre de 1996. Si ese día Old Trafford no se vino abajo es que ya no
se cae nunca, voto a Bríos.
El gol es un golazo, arrancando con magia
maradoniana en el medio del campo, lleno de potencia después, energía en bruto
y garra en la transición, con su apoyo en escudero y rebosante de pausa,
suavidad y sueño para acunar el balón en las mallas después de quitar las
telarañas de la escuadra. Y luego el éxtasis. Miles de gargantas rugen,
explotan rindiendo pleitesía a la magia. Pero a ras de césped, el
cazarrecompensas no participa de la bacanal. Solo, callado, girando sobre sí mismo
mirando al horizonte como sólo Clint Eastwood sabe hacerlo cuando hace del
Rubio. Está claro que en el mundo hay dos tipos de personas, los que empuñan
las pistolas cargadas y los que cavan. Tú cavas.
Terminamos la última entrada de este blog con las palabras de Sir Alex Fergunson que afirmaba que el duelo entre Celtic y Rangers de Glasgow era el más intenso, emocional, duro, denso y extraordinario de todas las rivalidades que se dan en el mundo del fútbol. Sin negar que este derbi está en la cumbre de los clásicos mundiales, quizá hay un encuentro compite con el enfrentamiento glasgowiano en pasión y visceralidad. Si al furor del hincha inglés le añadimos el catalizador de la sangre caliente latina, un siglo de historia y una vecindad incómoda botenemos como resultado, el Superclásico argentino. Efectivamente el Boca- River o River Boca, un partido de alto voltaje cargado de historia, anécdotas y un sentimiento muy difícil de igualar. Contraviniendo las palabras de Fergurson, el diario británicoThe Suna califica el partido de la "experiencia deportiva más intensa del planeta" cuando éste se juega en La Bombonera. Por su parte The Observerlo considera uno de los cincuenta espectáculos deportivos que hay que ver antes de morir. No es de extrañar que el derbi más famoso de América surgiera a la ribera del Río de la Plata, pues fueron los marineros ingleses los que llevaron al continente este deporte y los primeros lugares donde desembarcó tal invasión bárbara fueron los puertos de Buenos Aires y Montevideo. No es difícil imaginarse a los marineros de los mercantes ingleses pateando pelotas de trapo por el puerto ante la desconfiada mirada de los lugareños, mientras las naves descargaban productos manufacturados y cargaban materias primas... En el caso que nos ocupa, tanto Club Atlético River Plate, fundado en 1901 como Club Atético Boca Juniors, fundado en 1903, nacieron en el bonaerense barrio de La Boca, y ambos deben su nacimiento a hijos de inmigrantes genoveses (la camiseta de River es un homanaje a la bandera de Génova, y el apodo de los hinchas de Boca Juniors-xeneizes -significa genoveses en dialecto). Tanta similitud no podía más que llevar a una rivalidad no siempre bien entendida. Según fuentes oficiales el primer duelo oficial entre ambos equipos se dio en 1913 con victoria de River por 2-1. A lo largo de la historia del fútbol argentino los dos equipos fueron conformando personalidades antagónicas en el imaginario colectivo. Los aficionados de Boca Juniors se identifican con los obreros, trabajadores humildes y clases populares que habitaban el portuario barrio bonaerense; el lema del club, "La mitad más uno", hace referencia al apoyo que recibe por parte de la mayoría de los argentinos. También es desde luego uno de los que más seguidores tiene
por todo el
Riquelme protege el balón ante jugadores de River
mundo. Por su parte River Plate, aunque tuvo su origen en el barrio de La Boca, paso a ser conocido como "Millonarios" porque cuando empezó el profesionalismo en los años treinta hicieron un desembolso de de millones de pesos por el delantero Carlos Peucelle, el más caro de la historia del fútbol hasta el momento. Este hecho combinado con el abandono del barrio popular hizo que se identificara a los seguidores de River con las clases más altas de la sociedad rioplatense, así pues el enfrentamiento deportivo pasó a tener una connotación social. Más allá de los apodos de "millonarios" y "xeneizes" las aficiones rivales tienen apelativos más hirientes para denominar al club rival. Los hinchas de River tienen a bien llamar "bosteros" (esto es, manipuladores de estiércol) a los de Boca, debido a la extracción social baja y los empleos de poca enjundia de sus aficionados, en cambio, los de Boca llaman gallinas a los de River haciendo referencia a su cobardía. Como nada mejor hay que reírse de uno mismo, las dos aficiones han pasado a utilizar tan ofensivos epítetos para referirse a sí mismos. Menos digeribles son algunos cánticos que se dedican mutuamente : "Ya todos saben que la Boca está de luto/son todos negros, son todos putos/ Hay que matar a los bosteros, son todos putos, son todos Villeros/hay que tirarlos al Riachuelo" o de parte de los xeneizes a sus enemigos:
River sos un cagón/Esos no son los borrachos/Son los putos de tablón
/Quiero quemar el gallinero (así se conoce el Monumental, estado de River)/Que se mueran los cuervos. El fervor de las hinchadas es rayano al éxtasis, la lealtad d del fanático es caricaturizada en la anécdota que relata Eduardo Galeano en su libro "Fútbol a Sol y Sombra" donde un hincha de Boca que había pasado toda su vida odiando a River pidió que el día de su muerte se le envolviera en una camiseta del equipo rival para poder celebrar en el último momento que "muere uno de ellos".
Una de las acciones más recordadas de las aficiones sucedió el 14 de Mayo de 2015 en lo que se ha dado en llamar "El Superclásico de la Vergüenza". Se jugaba la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores en casa de Boca. Tras una primera parte sin goles y transcurrido el descanso, algunos aficionados de boca arrojaron a los jugadores de River un líquido llamado "mostacera". La mezcla casera contiene varios alimentos picantes (cayena, ají) y un ácido para que fermente siendo su objetivo que provoque quemazón y escozor. Varios jugadores de River sufrieron lesiones en ojos y piel, así que tras 75 minutos con el juego detenido, se decidió suspender el partido. Más tarde las autoridades decidirían dar el partido por terminado y la clasificación a River y sancionarían a Boca con cuatro partidos a puerta cerrada. Bengalas, botellazos, cánticos amenazantes, guerra química... así es la guerra.
Por supuesto, además de lo que sucede de lo que sucede en las gradas, en el terreno de juego ha habido también un amplio anecdotario. Las dos escuadras han disputado a lo largo de la historia 357 Superclásicos, (241 oficiales) aunque solo uno de ellos decidió el torneo nacional, el de 1976 . Boca ha jugado en el Monumental como "local"
Marzolini, expulsado por la alegría de sus compañeros
debido a las obras en la Bombonera, y ahí ha recibido al "Millo" como visitante, también se ha jugado cinco veces fuera de territorio argentino - tres veces en Montevideo, una en Miami y la última en México D.F, en estos partidos se ha visto a Di Estéfano jugando de portero durante unos minutos mientras su portero se recupera de un golpe, y, mi anécdota favorita, se ha visto a un árbitro expulsar a un jugador, Silvio Marzolini, no por celebrar en exceso un gol de su equipo, el cuatro a cero, sino porque sus compañeros lo hicieran. El colegiado había advertido que no iba a tolerar más algarabía desmesurada y provocación al capitán y defensor de Boca, cuando sus compañeros metieron el cuarto, él no puedo hacer nada por evitar su alegría y el árbitro cumplió su amenaza. Como podemos ver, en un Boca- River, literalmente todo puede suceder.
Aunque el Superclásico argentino se lleva todas las miradas mundiales, en el "Nuevo Continente" existen interesantísimos duelos en todos los países, El Colocolo- Universidad de Chile de Santiago, el Santa Fe- Millonarios de Bogotá, el América- Pumas del D.F. Tenemos en Brasil el derbi de Río, conocido por el chistoso nombre de Fla-Fluo: FLuminese Flamingo, un derbi con tintes freudianos puesto que el Flamingo fue creado por jugadores descontentos del Flamingo tras una disputa con la junta directiva. Este partido tiene el record de asistencia de espectadores entre en un encuentro entre clubes, con 194.603 asistentes al encuentro en 1963 en el mítico estadio de Maracaná . Para concluir, tenemos el derbi más antiguo del mundo fuera de las islas británicas, esto es el Nacional- Peñarol Uruguayo. Los dos equipos, ubicados en Montevideo remontan su existencia a la década de los noventa del siglo XIX. En 1891 se crea el Central Uruguay Railway Cricket Club, situado en las afueras de la ciudad, Villa Peñarol, y formado por empleados ingleses de esta ferroviaria. Como contrapeso en 1899 nació en ambientes universitarios el Nacional de Montevideo, un equipo exclusivamente criollo formado por jugadores montevideanos. Su primer encuentro se dio en 1900, se han disputado 523 más hasta la fecha y según el mencionado Galeano los uruguayos "pertenecemos a Nacional o a Peñarol desde el día que nacemos"
La gran gresca de 1934: el origen de la enemistad
Abandonando el continente americano,nuestra siguiente parada es la Península de Anatolias para repasar otro derbi de sangre caliente: Galatasaray- Fenerbahçe, dos de los tres grandes equipos de la ciudad de Estambul. En muchos casos hemos visto que la diferencia de extracción social o de ideario político es un agravante en la enemistad entre equipos e hinchadas, en este además se suma un nuevo factor único que resume la personalidad de la antigua Constantinopla. El Fenerbaçe representa a la parte asiática de Estambul y el Galatasaray a la parte Europea, por eso a este duelo se le conoce como el Derbi Intercontinental (Kıtalararası Derbi en turco). Los primeros partidos disputados a principios de siglo XX tuvieron un carácter amistoso, y de hecho se llegó a plantear unir los dos equipos en un superequipo que iba a llamarse Türkkulübü (El Club Turco) para competir con los equipos de la liga formados por ingleses, griegos o armenios. El estallido de la guerra de los Balcanes en 1913 hizo que esta idea no prosperara. Fue en 1934 cuando comenzaron las hostilidades, tras un partido histórico donde las faltas y la dureza del juego hizo que las gradas se calentasen y acabara todo en una batalla campal en la que el árbitro tuvo que huir de la escena.
Creado por los estudiantes de un prestigioso liceo francés de Estambul, el Galatasaray (literalmente "jardín del Gálata") representa a las clases medias altas de la ciudad, mientras que el Fenerbahçe (literalmente jardín del faro) históricamente ha sido apoyado por trabajadores asalariados de la parte asiática de la ciudad. La cercanía de ambos estadios hacen que sea una zona de riesgo el tránsito entre ellas los días de partido. El hooliganismo está ampliamente asentado en las aficiones de ambos equipos, provocando disturbios y sucesos continuamente. El último caso que se dio fue el asesinato de un joven de 19 años por ser del Fenerbaçe. El ambiente de batalla que se vive en las gradas se reflejó de una forma más poética en la temporada 95/96. En la final de copa de ese año nadie daba un duro por el Galata, que había hecho una temporada nefasta. Por parte de varios directivos incluso habían hecho comentarios hirientes sobre el entrenador , el escocés Graeme Souness. Pero cosas del fútbol, a pesar de todas las previsiones, su equipo acabó venciendo y dejándose llevar por la euforia, el manager cogió una enorme bandera del club europeo de Estambul y la clavó en el centro del campo del eterno rival, ante la enfurecida afición que quería saltar al campo a darle su merecido. Afortunadamente, como vemos en el video, se salvó:
Ningún continente se libra de tener sus clásicos metropolitanos. En África podemos mencionar el Derbi de Casablancadisputado entre el Raja y el Wydad, aunqe más famoso tristemente en los últimos tiempos ha sido el Derbi del Cairo entre el el Al-Ahly y el Zamalek Sporting Club. Fue considerado por el diario "The Guardian" uno de los partidos más violentos del fútbol actual y en su enfrentamiento subyacen lucha de clases y nacionalismo histórico. (Al Ahly representa a las clases bajas y la reacción contra las injerencias coloniales mientras que las clases acomodadas y el colonialismo inglés son representados por el Zamalek) Los dos equipos han sido laureados como las dos mejores escuadras del continente por la Confederación Africana de Fútbol. Ambas aficiones son reconocidas por su violencia, y es usual que lleven cuchillos u otras armas al estadio. El periodista James Montague nos relata una anécdota en la que un taxista de El Cairo le quita las ganas de asistir al encuentro, puesto que había altas probabilidades de que el partido se convirtiera en una batalla campal.
De vuelta a la vieja y rancia Europatenemos material para dar y tomar. Curioso el caso español, que con lo que nos gusta atizarnos entre paisanos no haya un partido tan subido estos otros anteriormente comentados. Parece ser que el primer derbi jugado en la Piel de Toro enfrentó a F.C. Barcelona y RCD Español,en 1900, aunque existe consenso entre la futbolería del país en que los derbis que más solera tienen actualmente son los Sevilla- Betis En Italia el Derby de la Madonninna (entre Inter y Milan) es superado por en ferocidad y animadversión por el Derby della Capitalle protagonizado por Roma Y Lazio. En 1927, el fascista Italo Foschi llevó a cabo la idea de Mussolinni de fusionar varios equipos romanos para hacer frente a los fuertes equipos del norte de Italia ; así nació la Assoziacione Sportiva Roma. Fuera de este entente quedó el Lazio se
La famosa auto-foto de Totti
resistió a la fusión, por decisión al también fascista y presidente del club Giorgio Vaccaro, debido a desacuerdos económicos. Ahí es dónde comenzó la enemistad. La Roma adquirió los colores y el escudo de la capital, la loba capitolina, mientras que el Lazio el celeste y el águila imperial. El Lazio sigue teniendo muy presente su pasado fascista y a día de hoy sigue siendo un bastión de ultraderechistas y xenófobos. Es normal que sus hinchas exhiban es esvásticas y todo tipo de parafernalia nazi. Jugadores y afición en numerosas ocasiones se han identificado con esta postura como el infame Di Canio, ídolo de los ultras laciales. Por contraste a la Roma se la identificó como equipo de izquierdas de la capital, aunque la realidad es que tiene apoyo de grupos tanto de izquierda como de extrema derecha." . "Irreductibili" del Lazio y "Curva Sud" de la Roma son los grupos de ultras que apoyan a cada equipo y comparten estadio, el Estadio Olímpico. Ha habido numerosos altercados y enfrentamientos entre ellos, sobre todo en la época dorada del holiganismo, los años noventa. Más recientemente, el enfrentamiento ha producido una imagen más simpática, cuando Totti, el capitán eterno se hizo un selfie tras marcar el dos a dos en un partido que tenían perdido.
Y de romanos a griegos, hagamos un alto en Atenas, la cuna de la democracia, la filosofía, la ciencia..."El derbi de los eternos enemigos" o "La madre de todas las batallas", así se denomina el partido entre Panathinaikos de Atenas y Olympiacos del Pireo (el puerto de Atenas). La historia de enemistad la de siempre, unos del centro,
otros del extrarradio,
Disturbios en el último Estrella Roja- Partizan
unos representan a las clases altas, otro a los trabajadores... si le sumamos que los hinchas griegos vienen con una bengala bajo el brazo y aguantan pocas bromas, ya tenemos los dramas que todos conocemos y las famosas imágenes de los estadios griegos prácticamente ardiendo. Chúpate esa Sócrates. Aún así, estos enfrentamientos se quedan en juegos de niños y el apodo les queda grande si lo comparamos con lo que sucede en los Balcanes entre Estrella Roja y Partizan de Belgrado. En 1947 se dio el primer encuentro entre ambas escuadras y se han enfrentado ininterrumpidamente hasta nuestros días, a pesar de todos los avatares político-sociales que ha sufrido la ciudad de Belgrado. El Estrella Roja es el club más laureado de Serbia y el que más apoyo popular recibe, nació de la mano del Ministerio del Interior, mientras que el Partizan fue creado dos años antes como la sección de fútbol del Ejército Popular Yugoslavo (Partisanos). En los años ochenta, con el crecimiento del nacionalismo serbio, se dio una identificación de estos nacionalistas con el Estrella Roja, mientras que los partidarios del Partizan eran cercanos a Tito y proclives a la Yugoslavia unida. Esto hizo que la tensión fuera creciendo durante los años ochenta y estallara con la guerra. Aunque, el partido que detonaría el conflicto civil fue un Estrella Roja- Dinamo de Zagreb , los enfrentamientos entre ambos equipos son prácticamente una continuación de la guerra. Los radicales de sus hinchadas son las más peligrosas del planeta, se cuentan 67 muertos en los últimos duelos causados por disturbios en las gradas.. El cabecilla de los delije (tipos duros), los hinchas del Estrella Roja, cuenta con diez asesinatos en su expediente, mientras que el de los grobari (sepultureros) del Partizan con doce. Para hacernos una idea de la extrema violencia de estos sujetos solo tenemos que pensar que los delije se convirtieron en un cuerpo de paramilitares que lucharon contra Croacia y Bosnia.. Actualmente los partidos se juegan a puerta cerrada y con fuertes medidas e seguridad. Así tristemente, el talento de los jugadores balcánicos y las hazañas de uno de los mejores equipos de los noventa, el Estrella Roja, hayan sido eclipsados por el odio y la violencia de estas batallas campales.
Como dijimos,, la lista es interminable: La batalla de Sofia en Bulgaria, el Derbi de Moscú entre CSKA y Sparta, el de Croacia entre Dinamo de Zagreb y Hadjuk Split, el de los Borussias o los equipos de Munich en Alemania... pero para terminar quiero rememorar un Derbi que jamás saldrá en los libros el "Trofeo Resbala":
El puente que daba nombre al prestigioso "Trofeo Resbala"
Allá por la década de los ochenta , cuando la despoblación del oeste de Castilla y León estaba sucediendo y aún no era un hecho consumado, durante las fiestas patronales de un pequeño pueblo de las Arribes salmantinas llamado Saldeana, existía la tradición de programar un partido de fútbol contra otro equipo de la comarca, generalmente contra Bermellar, situado a ocho kilómetros cuatro , más allá del equidistante Puente Resbala, que daba el nombre a tan
prestigioso trofeo. Como el partido se disputaba el día siguiente de la primera noche de verbena, normalmente, el equipo local, jugaba como siempre se ha jugado al fútbol: con una resaca de espanto. Pero en los años ochenta y primeros noventa una generación brillante de futbolistas habitaba el pequeño pueblo y contaba sus partidos contra Bermellar por victorias, llenando de orgullo local a los espectadores que asistíamos al encuentro (básicamente todo el pueblo). Cuando esta generación de fubolistas talentosos se extinguió y tocó a mi generación defender los colores de Saldeana, las resacas eran más grandes que el talento, por lo que la supremacía futbolística se acabó. El Trofeo terminó eliminándose del programa por las dificultades logísticas y sustituido por un más mundano solteros contra casados (derbi por antonomasia, no lo voy a negar), pero en el recuerdo queda la ilusión y el ambiente festivo de estos partidos, donde en el descanso se consumían cajas y cajas de cervezas compartidas por equipos y afición.
Todo núcleo de habitantes que en el mundo existe, alberga en sus tierras una tradición,un árbol, un lugar o un personaje famoso que es "la más antigua", "el más viejo", "el más grande" o el "primero en hacer algo" respectivamente (¿En cuantos pueblos de España estuvo Viriato? ¿Y el Cid...?). Si quieres poner en peligro tu integridad física, lo único que tienes que hacer es cuestionar estos hitos "históricos" aduciendo a la debilidad de las pruebas que sustentan el hecho y lo ambicioso de la afirmación. Pero poner en duda algo tan arraigado es poner directamente en entredicho la identidad de un grupo de personas, que se construye directamente sobre estos hechos, reales o inventados. Otra forma de construir identidades en un grupo humano es la reafirmación de la superioridad moral de lo mío frente a la flojera y falta de solera de lo de mi vecino que habita, al otro lado del río, de la frontera o de la calle. Durante años las diferencias vecinales, ya sea por lindes, ya sea por mozas, se dirimieron a garrotazos, a espadazos o a arcabuzazos según el grado del desarrollo de unos y otros, hasta que llegó, como venido del cielo, el anlosajón invento del balompié, deporte y entretenimiento que sirvió para arreglar estos desencuentros sin (demasiadas) muertes. Tan pronto como se creo el fútbol se creó el invento que nos ocupa hoy día: los derbis.
El primer derbi de la historia del fútbol
Un derbi es definido en el mundo del fútbol como un enfrentamiento entre equipos de la misma localidad o región. Aunque la RAE no llega a especificar que se trate de una rivalidad entre vecinos (‘encuentro, generalmente futbolístico, entre dos equipos cuyos seguidores mantienen permanente rivalidad’.) en esta entrada y siguiendo la tendencia actual de la prensa deportiva lo utilizaremos con esta acepción de "rivalidad regional" El origen de la palabra, por cierto, se halla en una competición de hípica surgida de una bravata entre nobles: En 1779 Edward Smith-Stanley, 12º conde de Derby y Sir Charles Bunbury, amigo y rival tuvieron a a bien decidir quién poseía los caballos más veloces en una competición que se terminó institucionalizando como festividad anual .Este evento tomó el nombre de uno de sus creadores (Derby Day). De aquí, el nombre de Derby pasó a formar parte del lenguaje hípico general para denominar las carreras de caballos, pero pronto pasó a formar parte del vocabulario futbolístico con las connotaciones que hemos mencionado. Y obviamente con la manía que tenemos los seres humanos de llevarnos mal con los vecinos, de derbis está lleno el mundo, Algunos son más amistosos y otros más tensos, los hay de reciente creación, y otros cuya enemistad tiene un origen secular y arcano, como si de familias de una novela de Delibes o de Cela se tratara, que se odian y ya no saben por qué, porque es lo que le han enseñado. En esta primera parte hablaremos de algunos encuentros de esta índole que tienen lugar en las islas británicas, siendo conscientes de la imposibilidad de mencionar todos y dejando para la segunda parte las rivalidades de otras partes del mundo.
Cartel de re-edición de la re- edición del
primer derbi.
Obviamente la competición local británica está repleta de partidos de alta intensidad entre vecinos. La lógica manda que al ser los padres del primer equipo dedicado a este deporte, el Sheffield F.C(1857) también son los padres del primer duelo entre "fratricida", puesto que al poco de crearse este club, se creó en la misma ciudad el Hallam F.C en 1860. El 26 de diciembre del mismo año se juega pues el primer derbi de la historia, un partido conocido como el Rules Derbiques e celebró en el estadio Sandygate Place y que acabó con victoria del equipo decano por 2 a 0. Este duelo se ha seguido manteniendo dentro de lo posible, puesto que los dos equipos militan en distintas categorías semiprofesionales y no siempre han podido coincidir. El último encuentro entre estos históricos tuvo lugar en 2013 con victoria por 2-4 del Hallan F.C
Cerveza, rencillas familiares/ laborales y la endogamia propia de las islas son buenos ingredientes para crear enemistades fraternales, los derbis son tan numerosos en las islas que es imposible de glosar aquí (aquí os podéis hacer una idea http://footballvintage.blogspot.com.es/2009/02/derbis-y-clasicos-del-mundo.html) Entre todos estos destaca por su historia el llamado derbi de Mersyside disputado entre el Liverpool y el Everton, ambos equipos afincados en la ciudad de los Beatles. Este partido se lleva disputando en la máxima categoría del fútbol inglés desde 1962 y también es denominado el "Derbi amistoso" debido convivencia relativamente pacífica entre ambas aficiones. El Everton fue el primer club que utilizó Anfield como estadio, pero tras ocho años tuvieron que buscar otro campo donde jugar debido a lo abusivo de las rentas de los propietarios, que al quedarse con un terreno sin explotar que no daba beneficios creó su propio club, el Liverpool F.C, De esta forma surge una rivalidad que se alargó en el tiempo y que nunca se ha caracterizado como otras por sus diferencias políticas o de clase, y aunque ha habido momentos tensos, ha habido otros en los que las aficiones, que normalmente comparten grada como sucede en los Real Sociedad- Athletic de Bilbao, han gritado al unísono "MERSYSIDE MERSYSIDE", o "ARE YOU WATCHING, MANCHESTER" que demuestran el orgullo del fútbol local frente a otras ciudades inglesas por encima de las rivalidades, como sucedió en la final de la FA CUP de 1984 disputada entre ambos clubes. Un carácter bastante menos pacífico tienen los duelos entre los equipos de la zona de Londres, ciudad que, con un promedio de 12 escuadras que militan en la Premier League, es pródiga en encuentros entre vecinos, como el centenario duelo del Norte de Londres, entre Arsenal y Totenham, los clubes más antiguos de la capital o el que se disputa entre Westham United y Milwall, el Derbi del East End, y y que ha vertido ríos de sangre y de tinta a lo largo de su historia, Se puede decir que el
Cartel de "Green Street Hooligans"
sentimiento entre estos dos clubes y sus aficiones va más allá de la rivalidad y la enemistad: lo que sienten es odio visceral y aversión con respecto al contrario. El origen de este odio se pierde en las raíces de su historia: ambos equipos se formaron bajo el auspicio de empresas portuarias en el Este de Londres a orillas del Támesis, La competencia entre los trabajadores de las empresas y la lucha por ser el equipo más importante de la zona alimentaron la enemistad, hasta que en 1960 se dio el detonante que convirtió esa lucha en odio visceral. Una serie de huelgas generales fueron promovidas en la ciudad, esta huelga fue apoyada por los estibadores, que formaban la base de los seguidores del Millwall, y en cambio los trabajadores de los astilleros y del sector de la metalurgia, que formaban las filas de los hammers decidieron no seguirla. Por lo que al sentimiento de odio vecinal se le unió el de traición de clase. A pesa de ser la única década en que no hubo un enfrentamiento entre ambos clubes, fue cuando fraguó la inquina que sigue hasta nuestros días. Con el crecimiento del hoooliganismo la hinchada de los dockers o lions como se conoce a los seguidores del Millwall se ha convertido en una de las más temidas de Inglaterra, que arrasa estadios y crea disturbios al son de su himno "No le gustamos a nadie, pero no nos importa". Mientras tanto, los ultras del Inter City Firm que apoyan al West Ham se convertía en una hinchada respetada entre los círculos ultras por saldar por lo general sus enfrentamientos con otras aficiones por victorias. Es así como los dos clubes que más guardan la esencia de clase obrera de todo el campeonato inglés han mantenido su disputa hasta nuestros días, convirtiendo los escasos partidos que se dan entre ellos en batallas campales y auténticos dolores de cabeza para los encargados de la seguridad.. La película "Green Street Hooligans" precisamente narra la historia de un grupo de hooligans hinchas del West Ham United, su vida, sus motivaciones y sus enfrentamientos con otras aficiones, siendo el punto culminante el ajuste de cuentas los hinchas del Millwall en un día de partido entre ambos equipos.
Law y Best: the King and the Beast
En Inglaterra los duelos con historia se pueden contar por cientos, y las pequeñas historias que cada partido ofrece por miles. Una de las historias más famosas, en el marco de un derbi es la Denis Law protagonista de toda una tragedia (afortunadamente es esta caso sólo futbolística) que ni el más retorcido autor de la Grecia clásica se habría atrevido a escribir. El contexto: Partido entre Manchester City y United. Escenario: Old Trafford. Protagonista involuntario: Law Pongámosnos en antecedentes: Law era un delantero de origen escocés que había pasado sus mejores años como futbolista en el equipo de los Red Devils. Aunque fue el City el que le dio la oportunidad de debutar en la máxima categoría, su paso por los light blues fue fugaz y discreto. Finalmente, previa corta estancia por el Torino acabó recalando en 1962 en el Manchester United, donde compartió vestuario con los míticos Bobby Charlton y George Best. En este equipo es donde consiguió sus mayores logros deportivos:ligas, una copa de Europa y un Balón de Oro y también se ganó con sus goles y talento el apelativo de "The King" convirtiéndose en un ídolo de la afición. En este club militaría durante once años y allí es donde quedaría su corazón. Pero ya en el ocaso de su carrera, en 1973 y tras varias lesiones quedó libre y decidió volver al Manchester City para terminar sus días como futbolista. Quiso la casualidad que la última jornada de esa temporada se enfrentaran los dos equipos de la ciudad industrial, y quiso la fatalidad que el Manchester United, tras una desastrosa campaña, necesitara puntuar en ese partido para no bajar a segunda división. Todo lo demás forma ya parte de la literatura del fútbol inglesa. Fue un partido disputado, los Diablos Rojos tuvieron varias ocasiones de marcar, pero lo que sucedió fue que en minuto 84 del encuentro y con tablas en el marcador, llegó un balón de al otrora ídolo de la afición red, que con un acto reflejo de delantero introdujo de un sublime taconazo en la portería de su ex- equipo, dejando al portero con el molde y al United en segunda división. Después del gol, silencio sepulcral. Sus compañeros de equipo se acercaban a consolarlo más que a felicitarle. Después diversas invasiones de campo impidieron que el árbitro pudiera reanudar el partido, por lo que se dio por concluido con ese resultado. Las imágenes del escocés retirándose cabizbajo hacia el túnel de vestuario lo decían todo. Después de este partido gol Law comentaría: “Pocas veces me he sentido tan deprimido en mi vida como lo hice ese fin de semana. Después de 19 años de dar todo en el campo, de desear meter goles, anoté el último justo cuando no quería hacerlo” Y fue una espina que siempre tuvo clavada en el corazón, aún cuando se enteró de que la victoria del Birminghan habría condenado igualmente a sus amores. Según sus propias palabras en el documental "The King: The Denis Law History" ese fue el último balón que tocó antes de retirarse. El video que dejo aquí abajo es un testimonio mejor que todo lo que pueda escribir del tema:
Newcastle-Sunderland, Chelsea- Fulham, Derbi County- Nottingham Forest... la lista es interminable, solo en el campeonato doméstico inglés. Pero para terminar la entrada qué mejor que recordar el partido de la rivalidad más enconada y visceral del mundo del fútbol. Cambiando de país pero no de isla nos encontramos el derbi conocido como The Old Firm. En la enemistad entre Celtic Football Club y Ranger Football Club de Glasgow se mezclan fútbol, política, religión, cuestión nacional e historia. Tan peculiar es este encuentro que siendo un duelo entre equipos escoceses, ninguna de las dos aficionas ondea la bandera nacional escocesa en las gradas. Los aficionados del Celtic de Glasgow tienen a bien enarbolar la bandera irlandesa como reivindicación a sus orígenes y su personalidad, y como no podía ser de otro modo, los del Rangers hacen lo propio con la Union Jack. Las aficiones no pueden ser más antagónicas, la del Celtic católica, pro irlandesa y de izquierdas, mientras que la del Rangers protestante, lealista y de derechas. Este antagonismo tiene su germen en el mismo nacimiento de ambos clubes pero ha sido abonado por los avatares de la historia. Los Gers nacieron en 1873 cuando los hermanos Moses, aficionados al remo fundaron el club, y los trabajadores del puerto y protestantes conservadores se hicieron simpatizantes del mismo. Por su parte el Celtic Football Club nació en 1887 a manos del marista irlandés padre Walfrid que creóuna asociación para ayudar a los niños inmigrantes irlandeses. Rápidamente los irlandeses que habían huido a Escocia de la Gran Hambruna se identificaron con este nuevo equipo, así pues las diferencias se hicieron acuciantes y sus identidades más marcadas, hasta el punto de que el Rangers, que había nacido sin una adscripción religiosa marcada inició la política no escrita de no fichar a ningún católico, política que no rompió hasta 1989.
Brown y Diouf departiendo amistosamente
La historia de los partidos entre ambos clubes comienza en 1888 con victoria del Celtic por 5-2 y sin mucha tensión. Los altercados serios, sin embago, comenzaron en 1909, pero no por motivos religiosos, si no porque en el segundo partido de la final de Copa de ese año, se corrió el rumor entre los sesenta mil espectadores asistentes, que los propietarios de ambos equipos habían arreglado otro empate para así forzar un tercer partido con las ganancias que ello conllevaba. La multitud enfurecida invadió el campo, quemó las taquillas y se enfrentó a la policía, teniendo como consecuencia que ese año la copa quedó desierta y que el duelo se bautizara con el nombre de "The Old Firm", la vieja empresa, aludiendo al beneficio económico que sacan ambas entidades. De hecho, hasta nuestros días, los dos equipos negocian juntos los derechos televisivos y han llegado a compartir publicidad en sus camisetas, por el hecho de lo perjudicial que es para una marca que la identifiquen con un solo club.
Se puede decir que a partir de la creación del Estado Libre de Irlanda en 1921 tras siglos de dominación inglesa hace que finalmente este partido tome el cariz de batalla que hemos conocido en la última mitad de siglo. En los años setenta, con el conflicto irlandés en pleno auge, se han vivido los momentos más calientes en los estadios, y los cánticos subieron de tono por ambos bandos. Para muestra un botón: " Estamos hundidos en sangre feniana hasta las rodillas, rendíos o moriréis" Este es un extracto de la canción "Billy Boys" que cantan los seguidores del Rangers a los del Celtic. Según estadísticas la criminalidad se multiplica por nueve cuando se acerca este partido, y numerosos han sido los altercados y desgracias asociadas a este derbi. En 1971 una avalancha humana acabó con la vida de 66 alamas en Ibrox Park, en la final de copa de 1980 el partido acabó con una batalla campal en la que tuvo que intervenir la policía montada. Desde este año se prohíbe en Escocia la venta de
La camiseta de Juan Pablo II es considerada una provocación
alcohol en el estadio y alrededores la Old Firm se juega los domingos a las doce para impedir que los espectadores acudan ebrios al estadio. Las autoridades que intentan luchar contra el sectarismo sancionaro al guardameta polaco del Celtic Artur Boruc por santiguarse en un partido contra el eterno rival,considerándolo una provocación. Para responder ante la sanción, el polaco celebró el título días después mostrando a las gradas una camiseta con la efigie del Papa Juan Pablo II así de corta es la mecha que puede encender las dos aficiones. El último suceso relacionado con lo que se ha dado en llamar la "violencia sectaria" se dio en 2009 cuando el Kevin McDaid, vecino del pueblo de Corlaine, Condado de Derry- Irlanda del Norte- y padre de cuatro hijos,fue apaleado hasta la muerte por un grupo de 30 unionistas por llevar una bufanda del Celtic de Glasgow. A pesar de esto, y en parte merced a la intervención de las autoridades escocesas, los duelos han rebajado su tensión en los últimos años. Globalización, internacionalización y fútbol moderno tiene algo que ver. En lo deportivo, de 375 veces que se han enfrentado ambos equipos, ha habido 149 victorias "protestantes", 134 "católicas" y 92 empates. Pero como se deduce de todo lo anterior, en este caso lo que pasa en el campo es casi, lo menos importante. Según palabras del propio Alex Ferguson, el escocés ex técnico del Manchester United: "Hay gente que insiste en que otras rivalidades futbolísticas pueden generar tanta intensidad como los choques entre Rangers y Celtic. Bien, yo he estado en San Siro, también en el derbi de Milán, en Barcelona cuando fue el Real Madrid, he visto el Benfica-Oporto y me he visto envuelto con el Manchester United en partidos contra el Manchester City, el Liverpool o el Leeds. Créeme, no hay nada comparable con la atmósfera de un Celtic-Rangers."
En el fútbol siempre han estado presente los antagonismos, las "ideologías" consideradas contrarias o antitéticas, sin tener en cuenta que muchas veces son simplemente (o deberían de ser) distintas caras de un mismo todo si se quiere aspirar a la excelencia. Así hemos asistido a los enfrentamientos, más ideados por la prensa que reales, de "Guardiolismo contra Mourinhismo", heredero de aquel "Bilardistas vs Menottistas", "catenaccio o jogo bonito", "control de balón o contraataque"... Esta dicotomía existe desde el mismo nacimiento del fútbol como deporte separado del rugby, cuando la Football Asociation dictó sus catorce en la taberna Freemason´s Tavern de Londres. Es el caso del "dribbling game" contra el "passing game", esto es juego de regate y conducción contra juego de pase. Estos dos aspectos perfectamente integrados necesariamente en la dinámica del fútbol fueron en su día abanderados por escuelas contrarias, una partidaria de un fútbol más físico y heroico y otra fruto de la interpretación inteligente y elaborada de las normas para conseguir ventaja sobre el rival. En este sentido este artículo se puede leer como complemento de http://camaradalobanovsky.blogspot.com.es/2014/05/billy-mccracken-contra-la-norma-numero.html. Si bien es cierto que las madres del invento (Fran Zappa dixit) que este blog ocupa, es decir el balompié, fueron los ingleses, y gracias les damos por ello, pues así se redimieron "inventar" el terrible fish and chips es aceptado y documentado que fueron los escoceses los creadores del juego de pase, algo que quizá nos choque hoy en día puesto que estamos acostumbrados a asociar el fútbol escocés con un tipo de juego físico, aguerrido y más de balones aéreos y desplazamientos largos que de combinaciones precisas y movimientos rápidos de balón. Fue en 1872 cuando la selección escocesa formaliza la presentación del passing game en el que es considerado el primer partido de fútbol internacional, nada menos que contra Inglaterra, en el West Scotland of Cricket Ground, El partido que terminó cero a cero, encandiló a los asistentes, acostumbrados al aburrimiento de los partidos enzarzados y poco vistosos en los que un jugador cogía la pelota e intentaba llegar a la meta, una y otra vez. Pero, ¿por qué no se le había ocurrido a nadie pasarse el balón antes? Tenemos que recordar que el primer reglamento escrito de 1863, se establecía que "Cualquier jugador que se encontrase más adelantado que el balón jugado por un compañero suyo está automáticamente en fuera de juego y no puede ni intentar jugar el balón ni molestar a un contrario" Esta norma, que bebe del reglamento de rugby, dificultaba enormemente el juego de pase, convirtiendo el nuevo juego en una sucesión de incursiones individuales en campo contrario con el objetivo de llegar a la meta, físico atlético, fuerza, resistencia y determinación eran las características que había de tener un jugador para llevar a cabo esta hazaña. Las condiciones técnicas para conducir el balón eran algo secundario. Esto era lo que se dio en llamar el dribbling game, un jugador cogía la pelota y la conducía evitando rivales en la medida de lo posible, acompañado por ocho miembros de su equipo en línea, ya que el pase adelantado estaba prohibido por la normativa. Pero en 1866 se incluyen dos variantes en la normativa que definirían la personalidad del deporte rey, una es que se añadió un tercer poste (el larguero) a la portería, a nada menos que cinco metros y medio del suelo. La segunda es la llamada norma del "fuera de juego" donde "Un jugador está en fuera de juego, si en el momento en el que recibe el balón o este llega a su altura, entre él y la portería contraria hay menos de tres jugadores de equipo“ Amén de los cambios tácticos que ya analizamos en su momento, esta norma dio pie al llamado juego de pase, o modern passing game. El estilo consistía en un realizar una serie de pases cortos y rápidos entre los delanteros para burlar a los defensas rivales, que acostumbrados a perseguir a quien llevaba el balón, se veían incapaces de detener el juego de ataque de los practicantes del nuevo estilo de juego, al no tener un referencia clara del poseedor del balón. Tal es así, que esto condicionó las tácticas y se pasó de jugar con un defensa y ocho delanteros, a jugar con una defensa
El temible Queens Park en la temporada 1873-1874
estructurada de seis hombres. El equipo abanderado de este estilo según las fuentes por el escocés Queens Park FC*, un club de Glasgow que se autoimpuso el compromiso de expandir y el football por toda Escocia. Dicha misión "evangelizadora" dio como resultado no solo la creación de varios equipos de fútbol a lo largo y ancho del país si no también la generalización del estilo de juego de combinación, que se comenzó a llamar "estilo escocés". Esta forma de jugar fue despreciada por los ingleses, pues la consideraban cobarde y poco noble estableció la diferencia entre la escuela inglesa, más física y la escuela escocesa, más técnica.Pero, aunque más altos y más poderosos físicamente que los escoceses, los ingleses se vieron superados por el passing game que se demostró muy efectivo contra rivales más fuertes y atléticos. De hecho, aunque a selección escocesa (formada en su totalidad por jugadores del Queens Park) perdió el partido siguiente contra Iglaterra, en Londres, de los trece siguientes ganó diez y empató tres. De la mano de las victorias y el espectáculo ofrecido al público, el juego de combinación se acabó imponiendo, y los equipos campeones normalmente contaban con varios jugadores escoceses en su plantilla. Asi en Inglaterra, el primer equipo en ganar el doblete (conocido como The Double, liga y copa de Ingalterra) en 1889 fue el Preston North End, de Lanchashire, Liverpool, que tenía un centro del campo formado por los conocidos como maestros escoceses: Ross, Drummond, Gordon y Thomson y que utilizando el juego escocés se llevaron la temporada inaugural de la Premier sin perder un solo partido. Tal efectividad hizo que muchos equipos adoptaran este estilo, como el Aston Vila, dirigido por el escocés George Ramsey, que enterró el oxidado concepto del "patada y a seguir" e hizo brillar a los villanos con el nuevo estilo. Gracias a él, el equipo de Birminghan ganó siete de las nueve últimas Premier del siglo XIX. Si bien, pues fueron los ingleses los que expandieron el deporte a manos (pies) de los trabajadores de sus colonias industriales por todo el mundo, fueron, una vez más los escoceses los que "enseñaron" como se jugaba realmente. John Prentice llevó el juego a China, Alexander Hutton a Argentina y Jock Hamilton a Inglaterra y Brasil. Incluso fue un inglés, Jimmy Hogan considerado traidor por sus compatriotas por adoptar la ideología de juego de los escoceses, el que asentado en Suiza, creara la llamada Escuela del Danubio, impartiendo su conocimiento en Austria, Checoslovaquia , Suiza, Alemania y Hungría.
Royal Arsenal, fundado en 1899 por los trabajadores de la fábrica de armamento, un ejemplo de la proletarización del fútbol
Por otra parte, no hay que despreciar otro factor importante a la hora de analizar la repercusión del juego combinativo : Según James Walvin, en su libro "The People´s Game, The Historiy of Football Revisited"el fútbol pasó de ser un deporte de clase media a ser un deporte de clase obrera. Los equipos surgidos de las fábricas tomaron el relevo a los equipos surgidos en las universidades, donde se desarrollaba el juego individual conocido como dribbling game. En estos nuevos equipos "industriales" la solidaridad estaba representada en la asunción de roles de los compañeros y el continuo apoyo de los mismos para mover la pelota. Siguiendo la misma idea, cuando el fútbol era jugado por obreros, que en sus fábricas estaban acostumbrados a tener un rol definido, y a no tomar responsabilidades individuales por encima de sus superiores. En resumen, si queremos buscar el origen del fútbol tal y como lo conocemos, debemos meter en la ecuación inteligencia escocesa, solidaridad obrera, barcos ingleses y cómo no los resultados obtenidos por esa manera de jugar. Así que ya sabes, cuando en la próxima conversación de bar (que no de facebook), alguien te diga que el fútbol lo inventaron los ingleses,acuérdate de este artículo, y queda como el más listo de la tasca. * Otros equipos como el Sheffield F.C o Royal Enginereers A.F.C habían dado los primeros pasos en esta dirección. Más información aquí: https://es.wikipedia.org/wiki/Juego_combinativo
Riquelme ha tomado una decisión y la está
ejecutando (probablemente) con maestría
¿Tiene
la práctica del fútbol un componente intelectual? Con esto no me refiero a los
análisis filosóficos, a su componente metafórico,a la estética o a la lírica
que se halla más en la subjetividad del observador que en lo que ocurre enel terreno de juego . Lo que Valdano celebra como una victoria de la
geometría sobre el caos, a Paquito le gusta porque es el gol de su equipo, y su
equipo tiene que ganar sea como sea. Si hablamos del futbolista (no en este
caso del entrenador) y de su acción en el campo, se nos vienen a la cabeza los
tópicos manidos de los „“once tíos
corriendo detrás de una pelota“ o la imagen de Sergio Ramos o Dani Alves con gafas, y entonces e adjetivo “intelectual“ sale corriendo de nuestra mente en dirección opuesta a una
velocidad mayor que un balón chutado por Roberto Carlos. Sí tenemos un consenso
que la creatividad forma parte del juego, y esto querámoslo o no, tiene un
componente profundamente relacionado con la inteligencia. Bien es cierto que
esto depende más del talento innato del jugador que de un desarrollo de sus
facultades cognitivas. (Dejaremos para otra entrada el intento de eliminación
de la imaginación en el fútbol moderno basado en el control de todos los factores). Entonces, más
allá de la creatividad ¿Existe un trabajo intelectual consciente que tengan que
realizar los jugadores de fútbol profesional? Así es, uno de los más complejos
y aterradores en la vida real. La toma de decisiones. En un campo de fútbol se
toman constantemente decisiones, y normalmente a una velocidad de vértigo y con
el corazón a elevadas pulsaciones y en situación de alto estrés. Desde el más
cazurro de los futbolistas hasta el más imberbe de ellos están realizando ese
esfuerzo intelectual continuamente .tanto los jugadores de campo (pasar o
conducir, interior o exterior, pase largo o corto, atacar el espacio o mantener
la posición, chut o pase), como los porteros (sacar el balón corto o largo,
achicar espacio ante el delantero o esperar , blocar o despejar...)De hecho,
mejor futbolista será el que elija la mejor opción técnica considerando el
momento táctico, las situación del adversario, de los compañeros y el “timing“
en las mencionadas situaciones de elevado estrés. Y este
trabajo se entrena desde categorías inferiores y muchas vecs marca la
diferencia entre amateur y profesional, como explica Martín Pernau en su blog.
Aunque este entrenamiento es un condicionamiento pavloviano que dota al jugador de una capacidad de respuesta variada ante un alto número de situaciones (mecanización de respuestas), en un deporte como el fútbol, donde son tantos los factores externos y compites de forma directa con rivales, el futbolista que posea una capacidad de improvisación más elevada gozará de mayores recursos y por lo tanto será mejor profesional (Messi)
Bill Shankly, un filósofo con resultados.
Dejando de un lado las cansinas consideraciones
técnicas, debemos aceptar que en el fútbol; el aficionado, el presidente, la
FIFA j y yo en las pachangas con los colegas juzgamos lo acertado de la decisión
por el resultado. Muchas veces es evidente que era mejor elección el pase a un compañero que un chut, pero
si el resultado es gol a favor tras tirar sin ángulo y que el balón rebote en
el defensa contrario, esa decisión a priori errónea acabará validada. Esta situación se resume en las palabras del mítico técnico ingles Bill Shankly: "Si estás en el área
y no sabes que hacer con la pelota: intenta meterla en el arco; ya discutiremos
las alternativas más tarde."
Y La pregunta ZEN (equivalente a la del árbol y el
bosque) de este artículo:¿Fue correcta la decisión de Maradona de utilizar la
mano para meter gol a Inglaterra? Mientras alcanzáis la sabiduría intentando
hallar la solución a este acertijo, me atrevo a concluir que el mayor error de
un futbolista en el campo no es „la decisión equivocada“ si no la falta de la
misma. Decía Benjamin Franklin que “La peor decisión es la Indecisión“ y lo
secunda otro filósofo a a la altura el ex- portero argentino Hugo "El Loco“
Gatti, que decía de un modo más campestre que un portero „puede acertar o
fallar, pero lo que no puede es dudar“ Y una vez más, el fútbol nos da otra
lección sobre la vida.